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Verano Montessori: actividades y recursos para la playa

Verano Montessori actividades y recursos para la playa

Verano Montessori





Actividades para un verano Montessori en la playa

Actividades para un verano Montessori en la playa

Se acerca el verano y las temidas, o deseadas, vacaciones con los hijos.

Temidas por todos aquellos que no saben cómo pasar el rato con los niños sin agobiarse. Y deseadas por todos aquellos que siguen el método Montessori y saben cómo aprovechar los días en familia para seguir educando a sus hijos con paz y alegría.

En este artículo quiero darte algunas ideas para que puedas sacarle el máximo partido a la playa cuando vayas con tus hijos.

Actividades y recursos para niños de todas las edades que conseguirán que tu verano sea inolvidable. Porque no hay nada más satisfactoria y memorable, para una madre (y un padre), que ver a sus hijos felices y pasándolo bien.

⚠️ Advertencia: Si no sigues la filosofía Montessori, lo que vas a leer a continuación puede ser «un antes y un después» a tus días playeros con niños.




Preparar el ambiente Montessori en la playa

Preparar el ambiente Montessori en la playa

La playa es muy divertida, aunque para algunos padres supone un estrés cuando los niños son pequeños.

Hay que estar con mil ojos, controlándolo todo.

No solo porque la playa está abarrotada de gente, sino porque también hay un peligro real de que el niño pueda ahogarse en el agua si no se toman las medidas oportunas en cada momento y etapa de su desarrollo.

Además, se añade el inconveniente que en casa, con un entorno seguro y un ambiente preparado, tu peque es libre de hacer y deshacer a sus anchas.

Sin embargo, en la playa puede verse sujeto a un control parental al que no está acostumbrado y estallar en un ataque de ira descontrolada (aprende cómo gestionar rabietas desde el respeto 😉

Siempre es mejor prevenir que curar. Así que lo mejor que puedes hacer es «preparar el ambiente» también en la playa. De esta forma tú estarás tranquila (porque tu peque estará seguro) y tu peque se sentirá libre y con autonomía para explorar (como lo hace en casa).




Ambiente Montessori para bebés en la playa

Ambiente Montessori para bebes en la playa

Cuando vas con un bebé a la playa, debes tomar medidas de protección y pensar en todo lo que necesita para evitar lamentaciones más tarde.

Que no se queme con el sol, que esté hidratado, que pueda comer si tiene hambre, pañales de recambio, etc.

Los básicos seguro que los tienes más que controlados. Pero… ¿hay alguna actividad Montessori que puedas hacer con tu bebé en la playa?

Muchas. Porque en el desarrollo de los bebés de 0 a 6 meses o en el desarrollo de los bebés de 6 a 12 meses, lo que prima es la estimulación sensorial y en la playa hay estímulos sensoriales por un tubo: la sensación del sol sobre la piel, el ruido de las olas contra la orilla, el tacto de la arena, el sabor salado del agua…

Si tu peque todavía no puede mantenerse sentado, simplemente colócalo sobre una alfombra de gateo (asegurándote que el sol no le toca directamente). El simple hecho de estar boca arriba o boca abajo, sintiendo los sonidos y sensaciones, ya está contribuyendo a su desarrollo.

bebe en alfombra de gateo en la playa

Las tiendas de playa son una excelente opción para dejar a tu bebé protegido del sol y disfrutando de las sensaciones.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ ¡Encantada!

Es la tienda de playa más bonita que he encontrado. Y muy bien de precio. Nos costó encontrar que tenga protección anti-UV y para mí es indispensable

De tamaño está genial, cabe un adulto sentado dentro. Se desmonta como las tiendas Quechua, que se abren en el aire, es decir súper rápido.

Me equivoqué pidiendo 2 y me ha gustado tanto que no he querido devolverla y la regalaremos.

>>Ver testimonio y producto



Si tu bebé ya puede sostenerse sentado por sí solo, lo mejor es que optes por una piscina de playa, que viene a ser la versión 2.o de la tienda de playa para bebés, ya que puedes poner agua en su interior para que el bebé chapotee.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ No dudes en comprarla

Una maravilla, mi hija de un año esta encantada, solo hace que entrar y salir, y jugar dentro con sus juguetes…

Dos días de sol intenso, y el más mínimo indicio ni de pasar calor dentro, ni de quemarse. Aún no le pillo el punto a como plegarla.

La recomiendo sin duda alguna; tener «piscina» dentro… no hay mejor acierto.

>>Ver testimonio y producto

Con una tienda de playa o una piscina, tu bebé empezará a disfrutar de sus días de playa y a descubrir el mundo que le rodea.


Seguridad para niños en la playa

Cuando los peques ya son más mayores, las tiendas de playa o las piscinas de playa se quedan cortas. Es el momento que el niño disfrute también del mar, pero sin tener el papa y la mamá pegados a él como si fueran su sombra. 

¿Qué opciones tienes para conseguir que tu peque esté seguro cerca de la orilla y sin que tú estés angustiada por si se lo lleva una ola?

Opta por chalecos de seguridad para bebés o trajes de baño flotantes.

De esta forma, tu peque podrá explorar en la orilla y meterse dentro del agua, sin que tú estés pegada a él como una lapa.


Juegos Montessori en la arena

¿Tu peque no va a ahogarse ni a tener sustos porque ya sabe nadar o porque lleva un chaleco de seguridad o un buen flotador?

Es el momento que pasemos a atacar las actividades con la arena. 

Los cubos y las palas son un clásico. Los niños se divierten muchísimo y pueden pasarse horas y horas creando castillos en la arena.

Jugar con la arena no es solo un estímulo sensorial, sino que consigue que los niños trabajen la motricidad (manipulando palas, rastrillo cubos) y experimenten con el agua.

Pero si el verano es largo, tal vez el juego con la arena se torne monótono y poco estimulante. Así que hay que poner imaginación y dar más opciones.

Anima a tu hijo a que escriba números y letras sobre la arena o a que dibuje. Es una forma de practicar la escritura, igual que lo hace con la pizarra de arena Montessori en casa. Lo divertido de hacerlo en la playa, es que los números y las letras pueden ser gigantes 😉

escribir sobre la arena actividad Montessori

Descubrir la playa con otra mirada es otra actividad muy estimulante para los niños. Así que no te limites.

Incorpora espejos al kit de la diversión. Con ellos pueden hacer juegos de luces y sombras, clavarlos en la arena, mirar cómo se refleja el agua y cualquier otro experimento que se les ocurra. Ya sabes que en la educación Montessori se trata de explorar, descubrir y aprender.

También puedes ofrecer lupas, para que los niños descubran qué hay entre las rocas, cómo son las conchas o qué aspecto tiene la arena al ampliarla.

lupas para ninos Montessori

O cristales de descubrimiento, para que al mirar a través de ellos y observen cómo se ve la playa con filtros de color (eso les chifla).

cristales de descubrimiento Montessori

Incluso puedes añadir unos prismáticos en la bolsa de la playa; siempre triunfan entre los peques y tú te aseguras ratos de tranquilidad mientras ellos miran el horizonte, hacen pruebas con las lentes y experimentan nuevas sensaciones.

prismaticos para la playa Montessori



Ya sabes que a los niños también les encanta estar en el agua, son como peces. Pero a veces es necesario que estén un rato fuera de ella. Bien porque han cogido frío, porque están cansados de tanto nadar o porque tienen que hacer la digestión.

Son ratos que pueden hacerse muy largos y pesados. No ven el momento de volver a meterse en el agua. Y si eres madre, y has dicho a tu peque que esté unos minutos al sol, ya sabes que la frase más repetida es «¿mama, falta mucho para que pueda meterme en el agua otra vez…?»

Para evitar estos momentos de impaciencia y hastío, te propongo que lleves contigo cuadernos de dibujo a prueba de agua. O mejor aún, cuadernos para pintar con agua.


Actividades Montessori en el agua

Si vas a la playa con un bebé, cuanto antes aprenda a nadar mucho mejor.

Para ello, hay flotadores que consiguen que tu peque se familiarice con el agua, le pierda el miedo y en poco tiempo aprenda a nadar.

Yo soy muy fan del flotador Fred’s Swim Academy (es con el que mi hijo aprendió a nadar).

Me encanta porque se trata de un flotador que hace que el bebé esté con la parte superior del cuerpo alejada del agua (igual que todos los flotadores clásicos) pero al mismo tiempo le permite adoptar la postura de nadador (con las piernas estiradas y moviéndolas en plan ranita).

El bebé no se asusta, porque el agua no le llega hasta la boca (como pasa con los manguitos o las burbujitas) y aprende a nadar sin temer el agua 😉

Se trata de un flotador que puedes usarlo desde los 3 meses hasta los 4 años (te aseguro que aguanta todo ese tiempo).

Y además se adapta perfectamente a la filosofía Montessori: da total autonomía al niño (aunque siempre debes estar echándole un ojo, no hace falta que estés cerca de él).

A mí los flotadores tipo «donut» nunca me han gustado, sobre todo en el mar.

En primer lugar porque no son seguros (el niño puede colarse por el agujero) y en segundo lugar, aunque lleven algún mecanismo de seguridad para que el niño no se escurra por el agujero, si por algún motivo se da la vuelta (por ejemplo, a causa de una ola) el niño no puede regresar a la posición original y se ahoga.

Sin embargo, con este flotador, mi tranquilidad fue absoluta y mi peque disfrutó con él lo que no hay escrito.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ Flotador indispensable para bebés

Sin duda este producto es una buen inversión.

Para bebés hay múltiples alternativas, manguitos, chalecos, flotadores simples… y sin duda la mejor opción y más segura, tus propios brazos.

Pero para un niño de 8 meses como es mi caso, que demanda cierta autonomía pero a la vez buscas seguridad este es el mejor sistema.

Sin duda hay otros flotadores de bebé mucho más baratos, pero te obligan a ir cambiando cada verano según crece el niño. Este se adapta desde los 3 meses a los 4 años.

(…) Con 8 meses y 7 kilos le queda fenomenal y él encantado en la piscina. Mueve sus piernecitas libremente, chapotea con sus manitas y si le dejase, se quedaría dormido poniendo su cabeza en el flotador.

El flotador viene en una caja con un libro de instrucciones sobre como utilizarlo e incluso como enseñar a nadar el niño con él puesto.

El flotador se compone de 4 válvulas independientes, por lo que es bastante seguro en el caso de que se pinchase una. El plástico a simple vista es bastante bueno, yo espero que aguante varios veranos.

Aún así siempre recordar que no hay que perder de vista al niño en ningún momento.

>>Ver producto y testimonio 

A los niños más mayores, que ya tienen la etapa de aprender a nadar superada, hay que darles otros estímulos.

La verdad es que en el agua, si están acompañados, se lo pasan genial.

Pero no todos los niños van al mar acompañados de otros niños. O a veces sí, pero hay una gran diferencia de edad entre hermanos y los juegos en los que están interesados son distintos.

Para que tu peque no se aburra ni un segundo dentro del agua, nada como una máscara de buceo.

Cuando yo era niña había solo las incómodas gafas con tuvo de goma que, al cabo de un rato de usarlas, te marcaban la cara de lo apretadas que estaban. A veces también se llenaban de agua (si no las apretabas para evitar que te dolieran) y siempre se empañaban.

El tubo para respirar era otro martirio. Incomodísimo. Y si lo usabas mucho rato te dejaba la boca como si fuera corcho.

Pero ahora los niños pueden disfrutar de máscaras súper estancas, que no se empañan y que como protegen toda  la cara, no es necesario llevar ningún tubo en la boca. 

Estas máscaras de buceo son las que salvan cualquier día de aburrimiento en la playa. Con ellas, tu peque descubre qué se esconde debajo del mar, ve distintos peces y si está atento, quizás hasta algún pulpo entre las rocas.

Las colchonetas son otro clásico que no puede faltar. Con ellas los niños no solo hacen ejercicio (no veas lo que cansa subir sobre la colchoneta) sino que también aprenden conceptos como el balance y el equilibrio (demasiado peso en un extremo la colchoneta se hunde).

Aunque si en tu familia sois aventureros, nada mejor que hacerse con un bote hinchable.

Hay algunos que son muy incómodos para remar, sin embargo, los kayaks son una maravilla. Fáciles de usar y adecuados para pasar entre rocas o llegar a calas inexploradas.

Si tienes un niño mayorcito, un kayak es la excusa perfecta para pasar tiempo con él dentro del agua y compartir momentos inolvidables.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ Recomendable,resistente

Me decidí por este modelo por su alta calidad y sobre todo pensando en la seguridad de mis hijos.

Habíamos probado otros modelos y no conseguíamos encontrar una máscara que se ajustase al rostro de los niños cómodamente y que fuera perfectamente estanca.

¡¡Por fin la encontramos !!

Esta máscara ofrece una visión perfecta. Sin vaho en el interior, y sin la necesidad de ir sacando agua del interior como ocurre con otras máscaras; la hemos probado en piscina.

Además viene con el soporte para una cámara deportiva.Sin duda un producto altamente recomendable.

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Con todas estas ideas, seguro que no hay ni un solo segundo de tedio en la playa y tu peque (o tus peques) se lo pasa de fábula, descubre y aprende

Aunque si lo que te aterra es lo que harás con los peques al llegar a casa… no entres en pánico.

Aquí te dejo unas guías con ideas 🙂

Vacaciones con Montessori propone actividades para hacer y manipular, invitando a los pequeños de la casa a disfrutar de un rato trabajando y descubriendo el mundo que les rodea.

Incluye páginas con materiales sensoriales para recortar y montar, ejercicios que preparan para la lectoescritura y las matemáticas, entre otras cosas que, desde una filosofía Montessori, lleva a los niños a pasar ratos entretenidos durante las vacaciones.





Última actualización el 2021-06-14 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados