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Descubre el novedoso método BLW para dar de comer a tu bebé

Descubre el novedoso metodo BLW para dar de comer a tu bebe

Método BLW para tu bebé


¿Qué es el método BLW o método Baby-Led Weaning?

Bebé alimentándose con el pecho de su madre

El método BLW (Baby Led Weaning) se podría traducir como «método dirigido por el bebé hacia el destete».

El método está pensado para que puedas ir complementando la alimentación de tu peque con leche materna (o de fórmula) introduciendo alimentos sólidos sin necesidad de pasar por las papillas.

Este método no es nada nuevo. Es lo que se ha hecho casi toda la vida. ¿O crees que hace 1000 años había batidoras para que el bebé comiera papillas ultra suaves? Pero evidentemente, ahora se aplica este método de progresión alimentaria con muchos más conocimientos que hace siglos y gracias a esos conocimientos, también con más seguridad a la hora de evitar atragantamientos.

Y por qué es mejor empezar a introducir los alimentos con el método BLW en lugar de las papillas, te preguntarás, si al final todos los niños terminan por comer alimentos sólidos.

Bueno, este método está muy ligado a la crianza respetuosa (por eso está teniendo tanto éxito) y se rige por una serie de principios básicos que en muchas ocasiones no pueden aplicarse con las papillas.

Por ejemplo, al comenzar el proceso le ofreces a tu peque una serie de alimentos y  le permites que los rechace si quiere. Eso no quiere decir que no se los puedas volver a ofrecer de nuevo más adelante.

Con las papillas, eso no lo podrías hacer. De hecho, el bebé no sabe ni qué alimentos hay en una papilla y es o todo o nada.

metodo BLW sin papillas

Al ser un método en el que el niño come solo, él decide: ve la comida, la observa, la toca, la prueba (o no) y si le gusta se la come. Y si no la escupe o simplemente ni se la lleva a la boca.

Puedes pensar que dejar que él decida no es lo más adecuado, que tiene que comer. Pero es que debes tener en cuenta que se trata de una introducción a la comida sólida, que tu peque ya come (porque sigue con el pecho o e bibe) y que es capaz de autorregularse (ninguna persona, aunque sea un bebé, rechaza la comida cuando está hambrienta).

Se trata de un método más para educar que para alimentar. Poco a poco tu peque descubre nuevos sabores, texturas, colores y olores y establece una relación  una relación sana con la comida al mismo tiempo que a ti te permite respetar sus tiempos y a él comer a su ritmo.

Otra ventaja de este método es que tu peque no tiene horarios de comida distintos al resto de la familia. Se le da de comer junto a la familia. Al poder comer él solito (con los dedos) los papis no tienen las manos ocupadas y pueden disfrutar de un rato familiar durante el desayuno, la comida o la cena.

Ojo, que comer juntos tiene otra gran ventaja: se aprovecha la tendencia natural del niño a probar la misma comida que comen los adultos, fomentando los buenos hábitos y una dieta equilibrada (partiendo de la base que los padres tienen una dieta equilibrada).

Eso de que a los niños no les gustan las verduras o el pescado es falso. Sí, es cierto que con la edad nuestros gustos cambian y que de pequeños unas patatas fritas o unos macarrones a veces entran mejor que un trozo de merluza.

Pero si te detienes a pensarlo ¿has visto algún niño en una tribu indígena que le diga a su madre que no le gusta la carne de mono (me lo invento) y que prefiere otra cosa para comer? Esos niños desde pequeños comen junto a los adultos, no saben qué son las papillas y estoy convencida que ninguna madre se queja que «su niño no le come».

Los «problemas con la comida» se han creado en las sociedades modernas, porque se han roto los lazos entre niños y adultos (a veces los apartamos del grupo) y se han adoptado costumbres poco sanas y naturales.

Con el método BLW se ha abierto el camino a la recuperación de un tipo de crianza que nunca se debería haber perdido.


6 ventajas del método Baby-Led Weaning

Niño comiendo la comida cortada a trocitos pequeños que está encima de la bandeja de la trona donde está sentado

El método BLW tiene ventajas frente al método tradicional de alimentación complementaria con papillas o triturados. Además de numerosos beneficios tanto para la família como para el propio bebé.

A continuación voy a citar algunos de los beneficios más relevantes que se pueden obtener gracias a este método de destete.

1. Desarrolla la coordinación mano-ojo y la masticación: el bebé tiene que coger los alimentos con las manos y llevárselos a la boca. Eso hace que deba ejercitar su motricidad fina, la pinza y el control para poder llevar la comida que ve en el plato hasta su boca. Eso requiere paciencia y perseverancia. Para tu peque, pero también para ti. Al principio tendrás que usar bayeta y recogedor, porque seguramente habrá más comida por el suelo que dentro de la boca. Nadie dijo que comer fuera fácil 😉

2. Mejora la independencia y la confianza: en la mayoría de métodos de crianza (vamos a llamarlos, alternativos), como el método Waldorf, el método Montessori o el método Pikler, uno de los objetivos principales es conseguir que el niño experimente por sí mismo y consiga el máximo grado de independencia según su grado de madurez. Estos métodos saben lo importante que es que el niño se desarrolle a nivel físico como psicológico. Y nada hay más gratificante para un niño que experimentar con libertad y realizar las actividades de la vida diaria él solito. Eso le da una sensación de independencia y confianza influyendo en su nivel de autoestima y por ende, en su felicidad.

3. Produce un menor rechazo a ciertos alimentos: aunque parezca un contrasentido, porque ya te he dicho que con este método se permite al niño rechazar los alimentos, el hecho de que él mismo, sin presiones, pueda descubrir texturas, olores, colores y sabores convierte el acto de comer en un juego. Y a medida que pasa el tiempo, y vas exponiendo a tu peque a esos mismos alimentos, consigue que distingas mejor los sabores, se acostumbre a las texturas y olores y termine comiendo más variedad de alimentos sin rechistar.

4. Establece un hábito saludable: tu peque no come solo. Ya sabes que el método BLW lo que promueve es que el bebé coma con la família. Eso hace que la hora de comer no sea solo eso, la hora de comer, sino un rato agradable para pasar en familia. El niño se siente acompañado, observa el comportamiento de los mayores y aprende buenos hábitos. Si tú comes verdura, él come verdura. Si tú comes despacio y masticas, él te imita.

5. Disminuye el riesgo de obesidad: con el método BLW tu peque puede regular la cantidad de comida que quiere. Come solo para saciar su apetito (ni más ni menos). Aprender a regular la ingesta de forma autónoma a edades tempranas se ha comprobado que disminuye tendencia al sobrepeso por comer en exceso. Además, si ofreces a tu peque distintos grupos de alimento, verás que él también es capaz de seleccionar aquellos que su cuerpo necesita. Por ejemplo, más proteínas en época de mayor crecimiento.

6. Elimina problemas a la hora de introducir alimentos sólidos: no sucede con todos los niños, pero sí que hay algunos a los que si se les da puré, se acostumbran y después cuesta sangre, sudor y lágrimas darles comida «normal». En estos casos, los padres pasan por un calvario que, con el método BLW es inexistente. Al no conocer los purés tu peque aprende que es la comida en su estado natural y para él no supone ningún trauma la transición desde la leche materna hasta los alimentos sólidos.

En definitiva, que el método además de tener todos estos beneficios también te ahorra tiempo de preparación (una sola comida para toda la familia y sin tener que triturar). ¿Se puede pedir algo más? 🙂


¿Cuándo empezar con el método BLW?

Bebé sentado en una trona, tocando con las manos trocitos de bróquil

Uno de los mayores miedos de los padres a la hora de dar alimentos sólidos a sus peques es que se puedan atragantar. Es un riesgo real. Con el método BLW o con cualquier otro método que uses.

Comer alimentos sólidos supone un riesgo hasta para los adultos.

Aunque evidentemente, en el caso de los bebés hay que ir con mucho más cuidado. Por eso te recomiendo que, antes de empezar con el método Baby led Weaning, te informes sobre el mismo. Lee algún libro sobre le método BLW(hay algunos muy buenos) y analiza los pros y contras antes de ponerte manos a la obra.

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El método BLW puede empezarse a partir de los 6 meses de edad.

Eso sí, teniendo en cuenta algunos puntos básicos. 

Tu peque es capaz de mantenerse sentado. En este punto hay algunas discrepancias porque hay personas que consideran que el bebé debe mantenerse sentado por él mismo, sin apoyo, antes de empezar el método y otros consideran que si el bebé es capaz de estar sentado, aunque sea en una trona, ya es suficiente para empezar.

Bebé sentado en una trona con una cuchara en la mano y sonriendo

Tu peque puede coger los alimentos. Aunque puedas sentar a tu peque, si su desarrollo motor no le permite coger los alimentos y llevárselos a la boca, no tiene sentido empezar el método. No se trata de que tú le pongas alimentos sólidos en la boca, sino de que él tenga la coordinación suficiente para hacerlo solito y llevarse la comida del plato a la boca.

Bebé sentado en una trona, con un plato de comida delante y mirando los trocitos de comida que ha cogido del plato y que tiene en sus manos

Tu peque ha perdido el reflejo de extrusión. Este reflejo es el que hace que un bebé expulse con la lengua la comida. Se trata de un mecanismo de defensa del cuando el cuerpo todavía no está preparado para tragar sólidos. Si tu hijo todavía tiene este reflejo, ni se te ocurra empezar con el método, porque entonces sí que hay un riesgo serio de que se atragante.

Bebé sentado en una trona, con una cuchara en la boca y la cara llena de papilla verde del plato que tiene delante

Tu peque tiene interés por la comida. El interés por la comida debe ser del niño, no estar en tu imaginación. ¿Y cómo puedes saber que tu hijo tiene un interés real por la comida? Lo sabrás por simple observación. Si sigue los alimentos con la mirada, mira la comida de los platos, ves que quiere probar lo que tú comes, imita los movimientos de los adultos (por ejemplo, hace como si masticara) e incluso llora si no le das lo que quiere… entonces es que ya está listo.

Niño sonriente que agarra un trocito de verdura que le han dejado en la bandeja de la trona donde está sentado


3 consejos para principantes del método BLW

  • Déjale a su ritmo. pon los alimentos frente a tu peque y JAMÁS se los metas en la boca, ya que eso sí podría producir un atragantamiento. Tampoco interfieras. Los primeros días jugará con la comida y casi no comerá. Necesita experimentar. No le agobies limpiando lo que ensucia o riñéndole porque tira la comida o la aplasta. Al cabo de unos días verás como empieza a comer sin hacer tantas «pruebas» con los alimentos.
  • Asegúrate que la comida no quema (igual que harías con la papilla); nadie quiere que el peque se abrase la lengua o  la mano al agarrarla. Introduce 3 alimentos de distintos tipo (no nuevos) en cada comida, para que tu peque experimente con los sabores y texturas y, al mismo tiempo, tenga una dieta equilibrada.
  • No le quites el ojo de encima mientras come. Aunque sigas a rajatabla todas las indicaciones del método, nunca sabes si puede haber algún susto. Eso sí, que esté pendiente de tu hijo no significa que debas estar en tensión Relájate y disfruta viendo como se las apaña comiendo solito.

¿Cómo se introducen los alimentos en el método BLW?

Trocitos de verdura sobre una mesa junto a 3 cucharas con puré de cada uno de esos alimentos

El método BLW introduce los alimentos de forma distinta a la que se introducen con las papillas. Con las papillas, lo que se suele hacer es introducir ciertos tipos de alimentos en grupos y según la edad del niño.

Esto se hace porque, hasta hace poco, los pediatras consideraban que ciertos alimentos eran potencialmente alergénicos si se introducían a edades tempranas. Y lo que recomendaban era ir introduciéndolos por etapas, empezando por cereales, pasando por la fruta y terminando con la carne y el pescado.

Se han hecho estudios que han constatado que esta costumbre tampoco tenía ninguna incidencia en la aparición o no de alergias alimentarias.

Así que el método BLW introduce los alimentos de forma variada desde el inicio y lo que hace es dar relevancia a la textura, consistencia y tamaño de los alimentos, priorizando frutas, verduras y carnes blandas y las técnicas de cocción (hervido, asado, al horno, al vapor…)

La textura, la consistencia y el tamaño de los alimentos es importante para que el niño pueda comerlos bien sin peligro de atragantamiento.

Los alimentos pequeños, como las aceitunas, o los alimentos duros, como la zanahoria o los frutos secos, entrañan más riesgo que otros alimentos que a simple vista pueden parecer más amenazadores, como un trozo de fruta, la cual puede chupetear e ir comiendo a cachitos y a su ritmo, por ejemplo.

Los alimentos nuevos los tienes que introducir de uno en uno para descubrir si hay uno que le protege alergia. Le ofreces un alimento nuevo y al los tres días, si no ha tenido ninguna reacción alérgica, puedes añadir uno nuevo.


Cómo preparar la comida en el método BLW (para evitar atragantamientos)

Comida cortada a trocitos pequeños para poder dar al bebé sin que se atragante

Para que tu peque pueda comer bien los alimentos, el método BLW te explica cómo debes cortarlos, prepararlos y cuáles debes evitar por seguridad.

Consistencia. tu hijo cogerá los alimentos con las manos y se los llevará a la boca. Por eso debes tener en cuenta que, si son muy blandos, al cogerlos, los espachurrará al cerrar la manos.  Por el contrario, si son muy duros,  no podrá triturarlo con las encías (los dientes no trituran, lo hacen las muelas).

Tip: si no sabes si la consistencia de un alimento es adecuada, aplástalo entre los dedos para comprobar si está demasiado duro

Temperatura. La comida que le des a tu peque no debe estar ni muy caliente, ni muy fría. Tu hijo necesita comer notando los sabores y las temperaturas extremas (a parte de ser un peligro para su seguridad) impedirán que perciba los matices del sabor.

Tamaño. La fruta, la verdura y la carne debe cortarse a trocitos, pero si son muy pequeños, y tu peque todavía no domina la pinza, no los podrá coger. Recuerda que la habilidad de poder coger los objetos o la comida con el dedo índice y pulgar se desarrolla entre los 10 y los 9 meses.   Lo ideal es que los trozos sean un poco más grandes que su puño, para que pueda coger el trozo de comida, chuparlo y saborearlo.

Tip: la mejor manera de presentar los alimentos hasta los 9-10 meses es en forma de palitos alargados, porque el bebé todavía no es capaz de hacer la pinza.

Toma como referencia tu dedo índice para saber cómo debe ser de largo el palito (de patata, calabacín, zanahoria…)

Cocción. Hay ciertos alimentos que no pueden darse crudos, porque son muy duros. Por ejemplo, el pepino puede darse crudo, pero la zanahoria o el calabacín es indispensable que estén cocinados. De forma ideal, al vapor o al horno, para que mantenga los nutrientes.

En el 4:25′ te cuenta cómo debe ser el tamaño y la forma de los alimentos que cortes


¿Qué hacer si el bebé se atraganta?

Que no cunda el pánico. Aunque tomes todas las medidas necesarias, puede pasar que tu peque se atragante. Es normal, forma parte del aprendizaje.

Pero no te apures. Atragantarse no quiere decir que se produzca una obstrucción de las vías aéreas y se ahogue. Los niños tienen mecanismos de defensa para no ahogarse: tosen, les entran arcadas y expulsan el trocito de comida.

Ya sabes que debes supervisar siempre.


 

Última actualización el 2021-04-22 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados