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Disciplina positiva: los secretos que todo padre debería conocer

Disciplina positiva los secretos que todo padre deberia conocer

Disciplina positiva





¿Qué es la disciplina positiva?

Madre delante de su hija intentando razonar con ella

La disciplina positiva es una metodología educativa que se usa dentro de la filosofía Montessori y que también es conocida con el nombre de pedagogía del amor.

Se basa en las enseñanzas de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs cuyas teorías educativas encuentran un nuevo impulso en la década de los 80, gracias a Jane Nelsen y Lynn Lott. La primera es autora de uno de los manuales más famosos para padres sobre disciplina positiva, titulado «Positive Discipline»

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ Este libro ayuda de forma inmediata…

He tenido una relación más feliz y disfrutosa con mi hija (hija única) desde que empecé a leer este libro.

Leer «disciplina positiva» te ayuda a sentir que estás en el mismo bando que tu hijo y que por eso hay que mejorar juntos en lugar de tener rifi-rafes por el poder y que uno de los dos salga como «ganador».

El mensaje más resumido del libro es «empoderar antes que hundir». A esta conclusión podría haber llegado yo misma, pero el libro lo que hace es señalar las debilidades de los padres y me ha ayudado a poner en marcha y reforzar el enfoque de empoderamiento.

Lo que más quiero es que nuestra hija tenga una buena autoestima y capacidades para resolver problemas y este libro me ayuda a darle ambas cualidades.

No soy una reseñadora habitual, sin embargo he pesando que con este libro valía la pena, porque estoy segura que muchas familias se beneficiaran al leerlo.

>>Ver testimonio

Está disciplina se aplica cuando el niño tiene un comportamiento inadecuado (por ejemplo, a la hora de gestionar una rabieta) y en ningún caso se trata de un castigo.

Importante: la visión de esta metodología es que no hay niños buenos y niños malos. Sino que hay buenos comportamientos o malos comportamientos.




¿Qué objetivo tiene la disciplina positiva?

Madre hablando pausadamente con su hijo en el sofá

La disciplina positiva sirve para corregir el comportamiento del niño, mostrarle que lo que ha hecho no es adecuado y enseñarle cómo debería hacerse.

Los niños nos ven a los adultos como sus referentes y la forma de mostrarles cómo deben actuar es a través del ejemplo.

Al aplicar la disciplina positiva a tu hijo lo que consigues es que se haga consciente de lo que ha hecho mal, se dé cuenta de que sus acciones tienen unas consecuencias como resultado y  por último, le das la oportunidad de auto corregir su comportamiento.

Antes de aplicar la corrección tienes que entender qué pasó para que tu hijo se comportara de esa forma que no es la correcta.

El correctivo no va en función de lo que se ve a simple vista sino de los motivos o razones que han llevado al niño a cometer esa acción; los niños tienen su propio mundo y los adultos no siempre somos capaces de entenderlo.

Te podré un ejemplo real:

A mi hijo la profesora le regañó (evidentemente la disciplina que aplicaba no era positiva)

¿El motivo? Había partido por la mitad una regla.

A priori el acto parece que merece un correctivo, porque dejó el material de clase inservible.

Sin embargo, si esa profesora se hubiera detenido a averiguar la razón, mi hijo le hubiera explicado que le pareció que la regla estaba torcida y que al intentar enderezarla se partió; eso es lo que me explicó a mí cuando le pregunté y me interesé en saber qué había pasado.

Como ves, el resultado no cambia  (partió la regla) pero el enfoque a la hora de abordar la situación cambia completamente al conocer sus razones.

El castigo, los gritos o las regañinas no tienen cabida dentro de la disciplina positiva .

Una de las frases más populares de Jane Nelsen que nos tendría que hacer reflexionar es:

¿de dónde sacamos la loca idea de que para lograr que un niño sea bueno, primero debemos hacerlo sentir mal?




Qué pasos seguir para corregir con disciplina positiva

Niño en el sofá, cruzado de brazos, esperando recibir una reprimenda de sus padres

Con la disciplina positiva lo que persigues es que tu hijo sea conscientes de qué está bien y qué está mal, que se haga responsable de sus actos,  que tenga libertad pero que al mismo tiempo asuma su responsabilidad y que se convierta en una persona autónoma para desenvolverse ante cualquier situación.

De esta forma se convertirá en una persona exitosa y con excelentes capacidades tanto personales como sociales.

Para corregir a tu hijo sigue estos 5 pasos:

  1. Baja a su altura. Tu hijo debe verte como un igual, pero si le hablas sin agacharte, desde las alturas, te percibirá más como una amenaza que como alguien que quiere ayudarle.
  2. Mírale a los ojos. De nada sirve bajar hasta su altura si después le hablas sin establecer una conexión sincera. El contacto visual es vital para que se establezca la comunicación.
  3. Averigua sus porqués. En ocasiones sabrás muy bien porqué tu hijo ha hecho una acción inadecuada, en otras deberás preguntar sus motivos. No saques conclusiones precipitadas y pregunta antes de disparar.
  4. Habla con cariño. Y por cariño me refiero que le hables sin gritar ni en tono crispado. Conversa con tu peque de forma tranquila, pausada y usando palabras que pueda entender (acorde con su edad). La idea es que seas gentil pero firme y que le respetes y le motives
  5. Comprueba qué ha recibido. Asegúrate que ha entendido el mensaje. Si no lo ha entendido, es imposible que pueda auto corregirse

Por desgracia, la sociedad nos enseña que los errores son malos y que tenemos que avergonzarnos por ellos. Imagínate qué impacto tiene esa creencia en los niños, los cuales se equivocan continuamente porque forma parte del proceso natural de aprendizaje.

La disciplina positiva enseña justo lo contrario: los errores son maravillosas oportunidades para aprender. Y propone recuperarse de los errores con las 3 erres.

1. Reconocer (cometí un error)

2. Reconciliar (lo siento)

3. Resolver (trabajemos juntos en una solución).

Es más fácil que tu hijo se responsabilice de los errores si los ve como oportunidades de aprendizaje. Y por descontado también es más fácil que al verlos de esa forma esté más seguro de sí mismo y sea más feliz.



Beneficios de aplicar la disciplina positiva

Niño agarrando las manos del padre y la madre

Tu hijo es un ser social que toma decisiones constantemente y va formando creencias sobre sí mismo, sobre el mundo y sobre lo que necesita para sobrevivir.

Por eso su comportamiento está orientado a conseguir ser parte del grupo, sentir que forma parte de la familia y que su sitio es el hogar; todos los animales sociales saben que sin el grupo no pueden sobrevivir.

Nota: un niño que se porta mal está tratando de mostrar que no siente que pertenece al grupo o que no es importante dentro de él.

Tiene esa creencia equivocada y actúa de forma poca adecuada para lograr ser parte del grupo.

Al aplicar la disciplina positiva…

  • Permites que tu peque sienta que pertenece y que es un miembro importante dentro del grupo familiar.
  • Consigues efectos a largo plazo. Con el castigo tienes resultados a corto plazo pero a largo plazo aparecen las heridas emocionales que genera el castigo físico o verbal.
  • Enseñas a tu hijo habilidades para relacionarse, las cuales puede aplicar en el futuro y forjas en él un carácter amable y sociable.
  • Formas a una persona con valores (respeto, empatía, interés por los demás) y con capacidades para resolver problemas, cooperar y aportar su granito de arena a la sociedad

 

Para terminar, me queda mencionar que uno de los fundamentos más importantes de la disciplina positiva es la igualdad:

Todas las personas tienen el mismo derecho a ser tratadas con dignidad y respeto.





Última actualización el 2021-07-30 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados